sábado, 3 de diciembre de 2016

MODULO IV: Presentación de buenas prácticas

Tras varias semanas donde he aprendido mucho y he compartido conocimientos, experiencias y mucha información llegamos al módulo del proyecto final.


Caso escogido

En el módulo dos elegí y analicé el Caso 4: Situación de riesgo.

El caso que nos ocupa es una clase con 31 alumnos cuya edad media es de 15 años, donde el 45% son chicas. Hay cinco alumnos prosociales que contribuyen al buen ambiente en clase. 

Tres alumnos manifiestan que el alumno número 3 es una persona tímida, nerviosa y que no le gusta llamar la atención. Asimismo indican que recibe acoso, en ocasiones le han insultado, molestado vía telemática y que sufre aislamiento. Solo el alumno 22 no muestra rechazo sobre él, siendo esto recíproco.

Los alumnos 6 y 7 están en riesgo de sufrir acoso ya que tienen un alto número de rechazos. Es recomendable elaborar un informe con los casos de estos tres alumnos para prevenir (si no se ha producido acoso) o para evitar un acoso futuro.


Medidas organizativas

El contexto del centro donde trabajo es el siguiente:

Situado en una población de la zona sur de Madrid, cuenta con educación infantil y primaria; en un enclave de clase media.


Cuenta con un equipo de orientación educativa y psicopedagógica que asiste y ayuda a familias y asesora también a los profesores.

Mi clase cuenta con 25 alumnos de tres años, donde existen diferentes culturas y lenguas (hispanohablantes, árabes, indoeuropeas y eslavas) y el nivel socioeconómico de las familias es bajo.

El centro no tiene un Plan de Convivencia establecido por lo que realizará una reunión del claustro con el equipo directivo del centro para adecuar y elaborar el mismo ante casos como el que nos ocupa.


El primer paso a realizar ante una alerta de acoso es notificar la situación al equipo directivo del centro y generar un protocolo de actuación.


En casos posteriores de acoso puede ser utilizado como base de las acciones a seguir como medida de protección.


Junto a las medidas definidas en nuestro Plan de Convivencia utilizaremos la metodología "Aprendizaje basado en proyectos", donde pediremos la colaboración de los alumnos prosociales y de los compañeros que son 'espectadores' de los alumnos acosados o en riesgo de acoso.

De este modo, se creará una red social que proteja y fortalezca la convivencia en el aula y en el centro, haciendo ver a los alumnos acosadores cual es el camino correcto.

De igual manera, se propondrá a los alumnos prosociales actividades de vigilancia de los alumnos acosados en las ausencias del profesor (debidas a tareas de apoyo a otras clases).


Protocolo de actuación


Tendrá como referencia el propio protocolo de nuestro centro pero a su vez, ampliaremos el mismo con las medidas que definimos en el caso 4 del módulo 2:

  • Informar a todas las partes afectadas (familias de la víctima activa, acosador y equipo docente).
  • Implantación de estrategias y medidas coherentes a llevar a cabo.
  • Revisión y actualización de las normas generales de convivencia del centro para evitar casos futuros.
  • Sesiones para fomentar el trabajo en valores (empatía, respeto, solidaridad, ofrecimiento de ayuda y socorro.) Brainstorming entre todos los alumnos para agrupar opiniones y sentimientos sobre los casos de acoso detectados.
  • Dramatización de la situación de rechazo y aislamiento para que todos nuestros alumnos empaticen con los alumnos afectados.
  • Formación de parejas para desarrollar actividades de ayuda entre iguales, respeto y confianza.
  • Realizar y proporcionar un informe a las partes afectadas (acosador y víctima activa) para comprender mejor sus formas de actuar.

Además, teniendo en cuenta la metodología "Aprendizaje basado en proyectos", se añadirán al protocolo las siguientes medidas:
  • Solicitud a los alumnos prosociales de fomento de la empatía hacia los alumnos que sufren o han sufrido acoso.
  • Difundir una conciencia de respeto de otras culturas, lenguas y personas.
  • Establecer una red social que fortalezca la situación de los alumnos en riesgo de padecer acoso.
  • Promover la responsabilidad por el propio aprendizaje.
  • Entrevista a los alumnos para lograr la cooperación y el apoyo a los compañeros excluidos. 

Para llevar a cabo todas estas medidas, es necesario que el protocolo esté actualizado, donde cada caso de posible acoso quede reflejado en el mismo. 



Será tarea obligatoria que, en el primer claustro del curso escolar se comunique a los docentes interinos y a los funcionarios de carrera recién incorporados de los puntos y las medidas esenciales del Plan de Convivencia y del Protocolo de Actuación.

Este Plan será un documento abierto y flexible, en el que tendrá cabida nuevas y futuras situaciones de acoso en el centro.

martes, 29 de noviembre de 2016

MODULO III: Metodologías activas


El aprendizaje de los alumnos, desde sus primeros años, ha de ser un proceso de desarrollo, no de recibir más información de la que pueden asimilar.
Las metodologías que me parecen más interesantes (aunque todas tienen un punto grande de interés positivo) son:
Flipped Classroom
  • Las clases son grupales, amenas y se desarrollan valores como el trabajo en equipo, el liderazgo y la proactividad.
  • La programación de las actividades es común al centro y a la legislación vigente. 
  • Ayuda al alumno en la resolución de dudas y consultas de manera individual.

Montessori
  • Se basa en la estimulación y el respeto
  • Desarrollo de habilidades sociales, autoestima y desarrollo emocional
  • Independencia del niño en la elección y el desarrollo de sus actividades

Ciclo de Kolb
  • Adquisición de habilidades y capacidades.
  • Consta de 4 capacidades (experiencia concreta, observación reflexiva, conceptualización abstracta y experimentación activa)

Gracias a la investigación de las metodologías activas he descubierto este blog y este vídeo que voy a adaptar a mi clase de 3 años:


http://metodologiasactivaseninfantil.blogspot.com.es/2014/11/el-marciano-accidentado-un-cuento-para.html

Conociendo más en detalle la metología Montessori es la que considero más adecuada para adaptarla a mi centro ya que en edades tan tempranas es necesario el fomento de la solidaridad y el respeto como puntos importantes en la educación. #ConvivenciaMOOC.

sábado, 19 de noviembre de 2016

MODULO II CASO 4: SITUACIÓN DE RIESGO

Me he decidido por este caso porque aunque está claro que existe acoso y hay conductas de rechazo hacia un compañero, la víctima activa no parece demostrar la verdadera situación, quizás porque se encuentre ya en unos niveles altos de aislamiento y tenga miedo a contarlo.

ANÁLISIS DEL CASO

Nos encontramos en un aula de 31 alumnos cuya edad media es de 15 años, probablemente de 3º de la ESO. Entre ellos, el 45% está formado por chicas, lo que se concluye que más de la mitad de la clase son chicos, aspecto a tener en cuenta ya que el acoso (agresiones) suele darse con más frecuencia en el género masculino.

Los datos obtenidos de la Socioescuela nos revelan que casi la gran mayoría de la clase se siente bien en el grupo aula, que tienen bastantes amigos. Por otro lado, consideran que hay algunos conflictos y que es un poco difícil dar la clase con normalidad.

Observamos además, que hay 5 compañeros que son prosociales, que pueden ayudar a mejorar el clima del aula y se muestran dispuestos a ello, siendo el alumno 30 el que recibe mayor número de votos (13).

Por último, solo tres alumnos han manifestado que el alumno número 3 recibe acoso. Consideran que solo tiene un amigo en el aula, que esta situación no la lleva muy bien. Lo describen como una persona algo tímida, que es bastante diferente al resto, que discute bastante, es un poco nervioso y no sabe defenderse bien. No le gusta llamar la atención. También, estos tres testigos, afirman que pocas veces le maltratan físicamente o le insultan, y que algunas veces le molestan por vía telemática y sufre aislamiento.

En el sociograma podemos comprobar que el alumno 3 recibe hasta 11 rechazos de compañeros para compartir mesa, y efectivamente, solo muestra una elección recíproca en juntarse con otro compañero, el número 22 que además es un alumno prosocial.

Debemos destacar también, la situación del alumno número 6, pues cuenta hasta con 14 rechazos de compañeros (casi la mitad de la clase) y solo dos elecciones recíprocas en juntarse. Y la alumna número 7 con 12 rechazos, superando así a la situación del alumno número 3 del que se describe en el caso propuesto.

Probablemente, los alumnos 6 y 7 sufran acoso por el número alto de rechazos que reciben de sus compañeros. Personalmente, sería también de mucha importancia y valor un informe de estos tres alumnos afectados para conocer la situación verdadera en que se encuentran y así ayudarlos teniendo mayor conocimiento sobre ello.

Una vez descrita la situación en la que nos encontramos procedemos a la INTERVENCIÓN.

Toda esta situación hace necesario activar el protocolo contra el acoso escolar. El primer paso sería, sin duda alguna, informar a todas las partes afectadas (familias de la víctima activa y acosador, equipo docente). Una vez que todos los implicados son conocedores de la situación se implantarían unas estrategias y medidas coherentes que tendrán que llevar a cabo de manera conjunta para que su eficacia sea completa. Además, se recordarán las normas generales de convivencia del centro para que en el caso de que volviera a ocurrir otro suceso similar sepan qué consecuencias tiene.

El tutor de la clase dedicará varias sesiones a la semana al trabajo de valores (empatía, respeto, solidaridad, ofrecimiento de ayuda y socorro...) mediante actividades como el visionado de cortos relacionados con conflictos en la convivencia. Los alumnos expresarán sus opiniones, cómo creen que se sentirán cada una de las partes afectadas, crees que es merecido el trato que recibe la víctima. 

Se pueden dar soluciones al conflicto realizando diferentes agrupaciones en el aula mediante una lluvia de ideas... Otra de las formas que permitirían comprender esta situación, sería experimentarlo durante un periodo breve de tiempo, en un momento del patio por ejemplo, representar la situación de que un alumno de la clase (que no sea el alumno 3) reciba rechazo y aislamiento por parte de todos sus compañeros, sería recomendable que fuera el acosador, para que al volver al aula pudiera comprender las sensaciones, sentimientos y estados emocionales que eso le causa y adoptar las medidas necesarias para que no volviera a ocurrir. Puede parecer una decisión extrema pero también muy positiva al poder empatizar con el alumno al que acosa y estrechar así nuevos lazos de amistad.

Desarrollaremos actividades de ayuda entre iguales como por ejemplo, formar parejas con el grupo aula en la que una de ellas llevará una venda en los ojos. La otra persona deberá guiarla y ayudarla a orientarse por los distintos espacios del centro, por ejemplo ir al comedor, al gimnasio... se trabajará la confianza que debe depositar en la pareja y la unión. Esto contribuirá a generar un clima más cálido en clase. 

Muchas veces, los adolescentes, me atrevo a opinar, parece que pueden hacer lo que desean sin recibir castigo o penalización alguna. Deben saber y aceptar la responsabilidad de sus actos.

Además, el tutor intentará acercarse al alumno 3 para conocer mejor su situación, cómo se siente, qué es lo que más le afecta... le proporcionará un sentimiento de seguridad, que sepa que puede contar con su ayuda en cualquier momento. Le dejará claro su apoyo incondicional.

Aprovecharemos también, para hablar con los alumnos prosociales de la clase. Curiosamente uno de ellos, es el único compañero que tiene el alumno 3. Procuraremos sentarle cerca de éste y de los alumnos que están dispuestos a ayudarle y mejorar la situación, ya no se encontrará solo y eso le proporcionará mayor seguridad, autoestima y hacerse valer. Aspecto que dificultará al acosado puesto que ya no se enfrenta a un alumno sino a un grupo.

Por otra parte, también es fundamental la reunión con el acosador, que nos explique por qué actúa de esa manera, qué problemas tiene, si lo hace por diversión o porque no puede controlar sus impulsos y se aprovecha del alumno más débil y ganar así liderazgo. Conocer su situación familiar, si muestra signos de llamada de atención... Todo ello contribuirá a una mejor resolución del conflicto. Es importante destacar que debemos evitar "echarnos encima de él" como algo negativo, primero hay que conocer su situación para después juzgar.

Todos estos aspectos los iremos observando, registrando y evaluando en diarios de clase para comprobar si es efectivo el protocolo adoptado. Si observamos que persisten las mimas conductas, se volvería a reunir a todos los implicados para diseñar otras propuestas que mejoren esta situación y unos ítems diferentes que mejoren su efectividad, como la relación con tus padres, te sientes escuchado por ellos, te ofrecen la ayuda que necesitas...  Sería positivo, proporcionar un informe a las partes afectadas (acosador y víctima activa) para comprender mejor sus formas de actuar.





sábado, 12 de noviembre de 2016

REFLEXIÓN AL CASO NÚMERO 1

Es un claro ejemplo de acoso escolar. Se produce con elevada frecuencia (prácticamente a diario), hay intención de hacer daño, y lo fundamental, hay desequilibrio de poder entre las partes afectadas.

Adrián es un niño tímido, reservado que llega nuevo al colegio y pronto se convierte en punto de mira de otro compañero, Félix. Éste, por el contrario, muestra una conducta agresiva, arrolladora, de líder que siempre se sale con la suya.

Definimos a Félix como la víctima activa y Adrián como víctima pasiva. Alrededor de estas dos figuras se encuentran los que se unen al acosador e incitan a su continuidad aunque se respaldan detrás de Félix y a un pequeño grupo que es consciente de la situación pero no tiene el valor ni la fuerza para hacerle frente, su actitud se caracteriza por mantenerse callado y distante.

En primer lugar, está situación se tendría que haber detectado mucho antes ya que a medida que transcurre el tiempo se va agravando más y más; el acosador se refuerza y la víctima cada vez está más hundida y aislada. No hablaríamos por tanto, en este caso, de prevención sino de ACTUACIÓN.

Desde el centro educativo, tendrían que tener respuestas a este tipo de casos, que deberían estar reflejadas tanto en el Proyecto Educativo de Centro ( Plan de Acción Tutorial, Plan de Convivencia) y Reglamento de Régimen Interior.

La tutora debería haber observado el comportamiento de sus alumnos, ya que no son "peleas puntuales" sino que se producen con una alta frecuencia y Adrián siempre es el afectado. La forma de llevar a cabo este caso, desde luego, es vergonzosa, poner más en contra a todos los alumnos con la familia de Adrián cuando les explica que han venido quejándose de que no juegan con su hijo y que a partir de ahora, todos los días jugarán con él. Y ahí se acaba su función, dejando resbalar el problema sin interés alguno.

Por otro lado, las funciones del jefe de estudios también se quedan un tanto inservibles, su preocupación es dar buena imagen y que esa familia deje de protestar sin importarle lo que realmente está ocurriendo en su centro.

Como primera medida, personalmente, dedicaría un "ratito" todos los días a hablar sobre la educación en valores y destacar su importancia. A través de vídeos animados, en los que se reflejan diferentes situaciones de conflicto, dejar a los propios niños que den soluciones, fomentando también su actitud crítica y creatividad. Dramatizar también y lanzar cuestiones del tipo ¿cómo te sentirías si te pasase a ti? ¿cómo lo podrías solucionar? ¿qué opinas de la actuación de los protagonistas?... Si queremos de verdad fomentar la igualdad, esto no supondría mucho esfuerzo ni tiempo, ya que educar a la persona e inculcarle unos valores, está por encima de contenidos curriculares. De qué nos serviría un "cerebrito" si no es capaz de distinguir el bien del mal...

Otra de las medidas, es organizar diferentes agrupaciones (por parejas, pequeño y gran grupo) en la realización de las actividades, de esta manera se propicia la interacción entre todos los alumnos que no son los mismos siempre, sino que se van intercambiando y progresivamente conocerán que cada uno es diferente, cada uno tiene una serie de características tan positivas como los demás.

Enseñarles estrategias para mediar en los conflictos, SIEMPRE ACTUANDO y no escondiéndose de la situación existente. Considero, que al principio deben ser los niños los que deben intentar solucionar sus "enfados y peleas", que vayan adquiriendo unas bases que les hagan tomar la iniciativa y capacidad de resolución. Aspecto primordial en esta sociedad, donde cada vez se les protege más y parece que queremos que vivan en una burbuja eterna. Los niños tienen que jugar, reírse pero también caerse, enfadarse para poder afrontar los acontecimientos que le vendrán en el camino.

Para este caso, las medidas a emplear sería activar un protocolo de Intervención. Reunión de todos los implicados (familias de ambas partes, equipo directivo, jefe de estudios, orientadora y tutora) con el fin de llevar a cabo unos procedimientos comunes y coherentes tanto en el centro educativo como en sus hogares. Y sobretodo, que esta situación no vuelva a ocurrir por falta de conocimiento o despreocupación.